Nuestra historia · Desde 1990
Educar para transformar
Una historia que comenzó con una intuición mucho antes de que abriéramos nuestras puertas, y que desde 1990 se vive cada día en una casa de Valencia.
ISiglo XIX · San Francisco Coll
Una historia que empezó con una intuición
Nuestra historia comienza mucho antes de que abriéramos nuestras puertas. Tiene sus raíces en la figura de San Francisco Coll, el Padre Coll, dominico del siglo XIX y fundador de la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata.
El Padre Coll tuvo una intuición muy clara: la educación era una herramienta fundamental para transformar la sociedad. Y sintió una especial preocupación por la educación de las niñas y las jóvenes, convencido de que ofrecerles formación, acompañamiento y oportunidades era también una manera de construir un futuro mejor.
Desde aquella primera intuición han pasado muchos años, pero ese espíritu continúa presente.

∞El fundador
San Francisco Coll
El Padre Coll (1812–1875), fundador de las Hermanas Dominicas de la Anunciata. Su intuición sigue dando forma a nuestra manera de educar y acompañar.
Retrato de Blanca Chavarri (1965). Wikimedia Commons ↗
La educación transforma vidas
La intuición del Padre Coll, que seguimos teniendo presente
II1990 · Valencia
Desde 1990, acompañando a jóvenes
En 1990 abrimos las puertas de nuestra Residencia Universitaria en Valencia con la voluntad de ofrecer mucho más que un lugar donde vivir durante los años universitarios.
Desde entonces, han pasado por aquí cientos de jóvenes, cada una con su propia historia, sus ilusiones, sus proyectos y sus inquietudes. Para muchas de ellas, la residencia ha sido su primera experiencia lejos de casa; para otras, el comienzo de una nueva etapa.
Entendemos la etapa universitaria como mucho más que una preparación académica: es un momento importante de crecimiento personal, de descubrimiento y de aprendizaje para la vida. Por eso queremos que cada residente encuentre aquí un espacio en el que sentirse…
Sentirse
- acompañada
- respetada
- valorada
Y ganar
- autonomía
- responsabilidad
- confianza en sí misma
IIIUna residencia con valores
Valores que no se quedan en palabras
Nuestra identidad está vinculada a los valores que inspiraron al Padre Coll y que forman parte de la misión de la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata.
Creemos en una educación que pone en el centro a la persona. Vivimos el día a día procurando que estos valores estén presentes en la manera en que convivimos, en cómo nos relacionamos, en las actividades que proponemos y en las pequeñas decisiones que tomamos juntas.
- 01Respeto
- 02Convivencia
- 03Responsabilidad
- 04Solidaridad
- 05Empatía
- 06Compromiso
Porque creemos que cada gesto cuenta.
IVCada curso
Cada gesto cuenta
Cada curso ponemos en marcha nuestro manual de buenas prácticas medioambientales para hacer un uso más responsable de los recursos. Son pequeños gestos cotidianos que, cuando los hacemos entre todas, generan un impacto real.
Y hemos querido ir un paso más allá: los recursos que conseguimos ahorrar gracias a estas buenas prácticas se destinan cada año a proyectos de cooperación de la Fundación Anunciata Solidaria (FASOL).
- Cuidar la luzApagar lo que no se usa.
- Cuidar el aguaUn consumo más responsable.
- El aire, con cabezaUsar bien el aire acondicionado.
- Y, sobre todo, avisarDecir con antelación cuándo no vamos a usar el comedor.
«Si todas cumplimos con las buenas prácticas medioambientales en el día a día, no solo ahorramos recursos, sino que también colaboramos con las misiones de las Hermanas Dominicas en Cahabón, Guatemala.»
Una luz que apagamos, un consumo de agua que reducimos o una comida que avisamos que no vamos a utilizar pueden convertirse, juntos, en una oportunidad para otra persona.
VCahabón · Alta Verapaz, Guatemala
De Valencia a Cahabón
Cada curso, lo que ahorramos entre todas gracias a nuestras buenas prácticas se destina a la misión que apoyamos ese año a través de la Fundación Anunciata Solidaria (FASOL). La misión cambia de un curso a otro; el compromiso es el mismo. Una de ellas ha sido Cahabón, en Guatemala, donde colaboramos con proyectos de la Fundación destinados a apoyar la educación de jóvenes.
A través de estas aportaciones se conceden becas a estudiantes para que puedan continuar y concluir sus estudios universitarios, ayudándoles a superar una de las principales dificultades que pueden impedirles finalizar su formación.
Una misión desde 1969
En Cahabón, la misma intuición
Las Hermanas Dominicas de la Anunciata están en Cahabón desde 1969. Llegaron porque las mujeres indígenas vivían en una situación de marginación, y crearon un centro de promoción de la mujer con programas de educación y alfabetización. Hoy colaboran en un programa de becas escolares para niñas de Cahabón, Lancetillo y Cobán.
Es la intuición del Padre Coll, a miles de kilómetros: educar a las niñas y a las jóvenes para construir un futuro mejor.
Fuentes: Acción Verapaz (2014) · Acción Verapaz (2022) · Fundación Anunciata Solidaria
- 1969Las Hermanas Dominicas de la Anunciata llegan a Cahabón
- 1990Abrimos la residencia en Valencia
- 2017Nace la Fundación Anunciata Solidaria, que hoy suma más de 100 proyectos en África, América y Asia
- Cada cursoLo que ahorramos entre todas en la residencia va, a través de FASOL, a la misión que apoyamos ese año
La solidaridad, en nuestras noticias
- 2025Jornada de Bienvenida: la residencia vive bajo el lema «Cada gesto cuenta»↗
- 2023Operación Kilo con Cáritas, que venimos haciendo desde 2015↗
- 2022Campaña de Manos Unidas, con donativos de residentes, comunidad y trabajadores↗
- 2019Lotería solidaria para la Fundación Anunciata Solidaria↗
- 2017Una residente pasa parte de sus vacaciones con la misión de las Dominicas en Ruanda↗
VICada septiembre
Una historia que continúa
Nuestra historia no está únicamente en lo que hemos vivido desde 1990. Está también en todas las personas que han formado y forman parte de esta casa: en las antiguas residentes que todavía conservan amistades nacidas aquí, en las nuevas generaciones que cada septiembre comienzan una etapa diferente, en las personas que trabajan cada día para que la residencia funcione y en todas aquellas que han contribuido, de una u otra manera, a hacer de ella lo que es hoy.
Más de tres décadas después de abrir nuestras puertas, seguimos creyendo que acompañar a una joven durante sus años universitarios es también acompañarla mientras descubre quién quiere ser y qué lugar quiere ocupar en el mundo.
Desde 1990, seguimos creciendo juntas.
Seguimos educando, acompañando y dejando huella.
Cada septiembre, una nueva generación empieza aquí su etapa universitaria. ¿Empieza aquí la tuya?

Residencia Anunciata · Valencia
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