01Una residencia familiar y de silencio
Queremos una residencia familiar y de silencio, de mucho respeto, de unión entre todas; sin grupos enfrentados, sin debates absurdos; de buena educación, sin extremismos, ni radicalismos, abiertas al diálogo sincero, solidario, siempre respetuoso, donde se estudie mucho y donde se trabaje para triunfar en la vida como persona con valores y profesionalmente.
02Una residencia limpia y cuidadosa
Queremos una residencia limpia, con habitaciones limpias, con servicios limpios, con comportamientos limpios y nobles, sin alcohol, sin tabaco, con los menos cigarrillos posibles, sin colillas por el suelo; sin desperdicio de alimentos, una residencia preocupada por el medio ambiente, comprometida con la ecología; sin voces altas ni ruidos, ni molestias para quienes estudian y descansan, respetando al máximo los tiempos de silencio profundo.
03Una residencia sin novatadas
Queremos una residencia sin novatadas, que nadie tenga motivos para temer a sus compañeras, una residencia tolerante donde todo el mundo sea bien acogido y valorado; una residencia llena de generosidad y aristocracia espiritual; queremos una comunidad profundamente humana y de amistad. Nuestra residencia está concebida sobre todo como lugar de encuentro y construcción conjunta y positiva.
04Una residencia justa
Queremos una residencia justa, con una excelente atención personal, con una colaboración activa de los padres, donde se ame la ciencia, la investigación, la sabiduría, el estudio y la asistencia a clase. Somos una residencia católica abierta a cualquier fuerza y cualquier impulso, nacidos de la Fe. Pretendemos ser gente esperanzada y comprometida con los grandes valores de la cultura cristiana y con la defensa explícita de los derechos humanos.